Diócesis

Vale la pena ver este video del Padre Barron, porque delinea en no muchos minutos algunos puntos fundamentales para sostener un debate abierto, sincero y profundamente cristiano con personas no creyentes, evitando caer en discusiones inútiles, o incluso dañinas, a causas de las tantas falacias que, además de faltar a la verdad, nos llevan también a algo mucho peor: faltar a la caridad.

Podríamos profundizar en tantas otras, como por ejemplo, la falacia «ad baculum» (sostener la veracidad de un argumento basándose en la fuerza o poder) o la falacia «ex populo» (sostener un argumento apelándose a la mayoría: «todos lo hacen», «la mayoría está a favor»), que sabemos por experiencia dónde acaban (basta pensar en el régimen Nazi o en el aborto, «nazismo de guantes blancos» como lo definió el Papa Francisco). Sin embargo, aquí nos interesa más precisar mejor el fondo espiritual que debe caracterizar una apologética que quiera llamarse cristiana.

1. Es necesario mostrar la credibilidad de nuestra fe

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Hay que insistir que, si bien es necesario mostrar la credibilidad de nuestra fe para ayudar a otros, pues aun cuando la fe no es racional (confiar va más allá de la razón), tampoco es irracional (nadie confía en lo que no conoce), sino más bien razonable (Dios se da a conocer, comunicándose, en la historia y, asumiéndola desde dentro, nos confirma a través de su Amor en una Verdad más profunda sobre Él y sobre la misma); es necesario recordar además que la defensa, profundización y exposición de tal credibilidad no mira a crear una confianza mayor en las verdades mismas de la fe que, como preámbulos que son («Praeambula Fidei»), están ordenadas más bien a preparar el terreno para establecer o fortalecer una relación de comunión mayor, incrementando nuestra confianza, con la Persona a la cual todas las verdades están ordenadas: Cristo, Alfa y Omega, Camino, Verdad y Vida. O en otras palabras, cualquier discurso que quiera afrontar de manera correcta los presupuestos razonables de la fe (filosóficos, científicos, históricos, que sean), tiene que recordar que aquí lo más importante no es tener la razón, sino a través de la razón ayudar a otros (y a nosotros mismos) a poder conocer y amar más al Hijo de Dios que nos salva.

2. Defensa ante quienes nos piden dar razón

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En ese sentido, es cierto que San Pedro nos invita a estar preparados para presentar una defensa ante quienes nos piden dar razón (apologética) de nuestra esperanza (Cfr. 1 Pd 3,15), frase clásica para promover la defensa de la fe. Sin embargo hay que darse la molestia también de detenerse y leer los versículos precedentes, que son claves para enmarcar y comprender mejor cómo deber ser llevado a cabo este apostolado.

Dice, por ejemplo, el apóstol un poco antes en el versículo 8: «tengan un mismo sentir, sean compasivos, fraternales, misericordiosos, humildes». Luego, como si no bastase, continúa en el versículo 9: «no devolviendo mal por mal ni ultraje por ultraje; al contrario bendiciendo, que para esto hemos sido llamados, para ser herederos de la bendición». Poder ben-decir, o decir bien de los demás, es un requisito basilar para poder entablar un debate que mire a la salvación del otro. Porque si no veo en el otro más que al oponente que debo derrotar y vencer, y no al hermano que debo amar y salvar, ¿de qué me sirve debatir?

Me parece que se podría aplicar aquí muy bien lo que Abba Macario advertía en relación a la corrección: «Si, reprendiendo a alguien tú te dejas llevar por la cólera, satisfaces tu propia pasión. Por lo tanto no te pierdas a ti mismo para salvar a los otros». En realidad, como dice el proverbio: «mientras la inteligencia solo convence, el corazón vence».

Alguien podría replicar, ¿pero si el otro me ofendiese, o me hiciese algo malo? San Pedro en el versículo 13 y 14, justo antes del famoso versículo 15, responde: «¿Y quién os hará mal si fuereis celosos promovedores del bien? Y si con todo padeciereis por la justicia, bienaventurados vosotros. No los temáis ni os turbéis». Es en este contexto, de confesión, por decirlo así, martirial, que se gesta la más radical apologética cristiana, pues se responde y se vence al mal, no con el mal, mas con el bien (Cfr. Rom 12, 21). De este modo, la actitud de sacrificio por amor ante el otro habla mejor que cualquier defensa. Es en esta perspectiva que tenemos que leer el conocido versículo 15 que continúa diciendo: «antes glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor y estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere».

No creo que sea una casualidad también que a esta exhortación San Pedro añada inmediatamente en el versículo 16: «pero con mansedumbre y respeto, y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que sois calumniados queden confundidos los que denigran vuestra buena conducta en Cristo». Y después remata en el 17: «que mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios que padecer haciendo el mal».

El mensaje es claro: solo si la vida del cristiano es auténtica se convierte en sí misma en un signo profético, en un testimonio creíble y por ende, en una gracia de conversión para el otro. A esta apologética estamos llamados todos, porque como decía De Lubac respecto a la responsabilidad tenemos los cristianos ante nuestros hermanos no creyentes: «toda gracias es gratia gratis data, es decir, según el viejo sentido de la expresión, dada a favor de otros. La gracia del catolicismo no nos ha sido dada para nosotros solos, sino mirando a los que no la tienen, como bien lo entendió santa Teresa, es activa». (Cfr. Catolicismo/Aspectos sociales del dogma)

3. La mejor apologética nace del amor

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En ese sentido, la mejor apologética es aquella que, naciendo del amor, se vuelve capaz de transmitir la bondad y la belleza que irradia una vida auténtica en la verdad, pues solo el amor que salva es a fin de cuentas creíble, y es además lo que da consistencia eterna a las verdades mismas que proclamamos (pues, aunque hablásemos la lengua de los ángeles…). Cuando alguien ama a otro, además, son necesarias pocas razones para encender la fe, como decía el Cardenal Newman «Cor ad cor loquitur» (el corazón habla al corazón).

Este dinamismo de fondo refleja el movimiento mismo de la revelación de Dios, a través de la cual nos enseña cómo hacer una correcta apologética (apo-logos) que mira a generar un diálogo (dia-logos) en el amor capaz de hacer carne en nosotros al Logos, porque:

«La verdad que la Revelación nos hace conocer no es el fruto maduro o el punto culminante de un pensamiento elaborado por la razón. Por el contrario, esta se presenta con la característica de la gratuidad, genera pensamiento y exige ser acogida como expresión de amor. Esta verdad revelada es anticipación, en nuestra historia, de la visión última y definitiva de Dios que está reservada a los que creen en Él o lo buscan con corazón sincero. El fin último de la existencia personal, pues, es objeto de estudio tanto de la filosofía como de la teología. Ambas, aunque con medios y contenidos diversos, miran hacia este «sendero de la vida» (Sal 16 [15], 11), que, como nos dice la fe, tiene su meta última en el gozo pleno y duradero de la contemplación del Dios Uno y Trino (Fides et Ratio, nº14)».

Sobre esto último, a nivel más práctico me parece que para establecer un diálogo fructífero, que incluso pueda con el tiempo convertirse en un camino mistagógico, o sea, que introduzca y conduzca al otro hacia el Misterio que dona la Vida, el lugar, la atmósfera y la modalidad que se eligen para conversar de estos temas tan profundos de fe y razón, son claves para que genere un buen resultado. Es distinto discutir en un clima de oración, tal vez de retiro, y con una modalidad no confrontacional o polémica sino de espiritual. Pienso que vale para cualquier debate, lo que San Ignacio decía en esa genial, y tantas veces descuidada, intuición del número 22 de sus ejercicios espirituales:

«Para que así el que da los ejercicios espirituales, como el que los recibe, más se ayuden y se aprovechen: se ha de presuponer que todo buen cristiano ha de ser más pronto a salvar la proposición del próximo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquiera cómo la entiende, y, si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve».

Aun cuando, poner en práctica y vivir estos consejos no es fácil, pues implica sin duda alguna mucha humildad, paciencia y renuncia personal, Dios nos ofrece su gracia si se la pedimos con fervor, y además a través de estas pruebas saca grandes frutos de conversión no solo para los demás, sino también para nosotros, porque purifica y vuelve más auténtica nuestra fe, pues como nos enseñaba San Pedro al inicio de su primera carta, siempre en sintonía con todo lo ya dicho: «para que vuestra fe probada, más preciosa que el oro, que aunque sea acrisolado por el fuego se corrompe, aparezca digna de alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo, a quien amáis sin haberlo visto, en quien ahora creéis sin verle, y os regocijáis con un gozo inefable y glorioso, logrando la meta de vuestra fe, la salvación de las almas». (1Pd 1, 7-9)

Fuente: CatholicLink

Es la población más afectada y sufre las peores consecuencias de la crisis. De los lactantes que sobreviven, al menos veinte de cada cien son desnutridos, constató Aleteia. La dramática realidad golpea también las zonas fronterizas de Colombia

Los dramáticos números de desnutrición infantil en las zonas más pobres de Zulia y la gran Caracas se están replicando en las entidades colombianas Cúcuta y Norte de Santander, en la frontera con Venezuela.

La conclusión se desprende de un reporte de prensa local de la nación cafetera, que cita un trabajo de la Universidad Javeriana en el cual se revela que 20 de cada 100 niños de la Unidad Intrahospitalaria de Pediatría (UIP) del Hospital Universitario Erasmo Meoz presentan desnutrición aguda y crónica.

No obstante, “20% es un porcentaje alto. Y nosotros (en Venezuela) no hemos tenido esos números en fechas recientes. Hemos llegado al 16% y hasta el 17%. Pero aún así, no nos parece tampoco una locura afirmar que eso está ocurriendo”, dijo Janeth Márquez, directora de *Cáritas Venezuela*, en entrevista exclusiva con Aleteia.

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Explicó que “Colombia no está recibiendo solamente la migración venezolana. Está recibiendo la migración que trae muchos de los problemas que tiene Venezuela”.

Dijo además que “se supone que a las comunidades de Norte de Santander está llegando principalmente la gente pobre. Y la gente vulnerable aquí (en Venezuela) tiene desnutrición aguda”.

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Lamentó igualmente que “estamos exportando migrantes con desnutrición aguda y estamos exportando madres embarazadas con desnutrición aguda que van a tener niños con desnutrición aguda. Ahora, insisto, la cifra de 20% es muy alta”.

La muestra está conformada por 99 niños, entre colombianos y venezolanos, internados en la Unidad Intrahospitalaria de Pediatría (UIP) del Hospital Universitario Erasmo Meoz. Y el estudio se basa en el primer semestre de 2018, arrojando que el 20,2%padecía desnutrición aguda severa, y el 10,1%, aguda moderada.

El hallazgo se produjo durante una investigación de Carolina Clavijo, estudiante del Departamento de Nutrición y Dietética de la *Pontificia Universidad Javeriana*, y la docente, Gilma Olaya, según publicó La Opinión, de Cúcuta.

Las autoras detallaron que de esa cifra, “el 45 por ciento eran migrantes venezolanos”, razón por la que segmentaron a la población para evaluar las características de las nacionalidades.

Por su parte, Janeth Márquez lidera la red social de la Iglesia en Venezuela, responsable de los estudios de desnutrición infantil. Dijo a Aleteia que “en una muestra de cien niños, tener 20 infantes con desnutrición aguda dice mucho”.

Galería fotográfica
“Lo que tienen que decir es que son de migración pobre, pero no quiere decir que todos los migrantes en esa situación lo sean; aunque sí confirma que algo grave está pasando y que la gente está llegando con desnutrición a ese país”.

Comunidades indígenas vulnerables
El estudio colombiano detalla que de los venezolanos, una alta proporción provenía de comunidades indígenas: yukpa, 15.6 por ciento; y sirapta, 6.6 por ciento. Ambas ubicadas en Zulia, el alguna vez rico estado petrolero.

Los mayores daños también coinciden con los primeros años de los lactantes, como han registrado los reportes oficiales del plan Saman de Cáritas: de 0 a 24 meses de edad, en muchos casos con “daños irreversibles”. Además, se encontró un 14.1 por ciento de niños con edema, de los cuales 10 eran venezolanos.

“La mayor proporción de desnutrición aguda severa se encontró en niños de 6 a 24 meses”, agregó la fuente neogranadina, atribuyéndolo a que “en esa etapa, las familias no tienen los recursos para suministrar la alimentación que requieren los niños para su crecimiento y desarrollo; pues luego de la leche materna, se dificulta el aporte nutricional con alimentación complementaria, escasa en los hogares”.

“En los nortesantandereanos también se están incrementando los índices de desnutrición, asociados a la problemática social y económica de la frontera”, agregó Clavijo.

En noviembre de 2018, Cáritas explicó a través de Aleteia que “en ciertos municipios del estado Zulia se presentaba la incidencia en más del 16% de los infantes en edad comprendida de 0 a 5 años de edad. Todos los índices superaron el 10%, pero los que estaban dando más de 16% en varios estados empezaron a mantenerse estables”.

Zulia entre los más afectados
“El Zulia es de los (estados) más complicados, pero no es una tendencia de los estados venezolanos, sino de municipios que son muy vulnerables”, dijo entonces el organismo.

También abundó sobre el “aumento de casos en la Sierra de Perijá (frontera con Colombia y donde habitan más de una decena de comunidades indígenas, incluidos yukpas y barí): “Allí hay un incremento importante de paludismo (como denunció Aleteia, desde el sitio en 2017) donde hay mucha pobreza”.

Es la población más afectada y sufre las peores consecuencias de la crisis. De los lactantes que sobreviven, al menos veinte de cada cien son desnutridos, constató Aleteia. La dramática realidad golpea también las zonas fronterizas de Colombia

Los dramáticos números de desnutrición infantil en las zonas más pobres de Zulia y la gran Caracas se están replicando en las entidades colombianas Cúcuta y Norte de Santander, en la frontera con Venezuela.

La conclusión se desprende de un reporte de prensa local de la nación cafetera, que cita un trabajo de la Universidad Javeriana en el cual se revela que 20 de cada 100 niños de la Unidad Intrahospitalaria de Pediatría (UIP) del Hospital Universitario Erasmo Meoz presentan desnutrición aguda y crónica.

No obstante, “20% es un porcentaje alto. Y nosotros (en Venezuela) no hemos tenido esos números en fechas recientes. Hemos llegado al 16% y hasta el 17%. Pero aún así, no nos parece tampoco una locura afirmar que eso está ocurriendo”, dijo Janeth Márquez, directora de *Cáritas Venezuela*, en entrevista exclusiva con Aleteia.


Explicó que “Colombia no está recibiendo solamente la migración venezolana. Está recibiendo la migración que trae muchos de los problemas que tiene Venezuela”.

Dijo además que “se supone que a las comunidades de Norte de Santander está llegando principalmente la gente pobre. Y la gente vulnerable aquí (en Venezuela) tiene desnutrición aguda”.

Lamentó igualmente que “estamos exportando migrantes con desnutrición aguda y estamos exportando madres embarazadas con desnutrición aguda que van a tener niños con desnutrición aguda. Ahora, insisto, la cifra de 20% es muy alta”.

La muestra está conformada por 99 niños, entre colombianos y venezolanos, internados en la Unidad Intrahospitalaria de Pediatría (UIP) del Hospital Universitario Erasmo Meoz. Y el estudio se basa en el primer semestre de 2018, arrojando que el 20,2%padecía desnutrición aguda severa, y el 10,1%, aguda moderada.

El hallazgo se produjo durante una investigación de Carolina Clavijo, estudiante del Departamento de Nutrición y Dietética de la *Pontificia Universidad Javeriana*, y la docente, Gilma Olaya, según publicó La Opinión, de Cúcuta.

Las autoras detallaron que de esa cifra, “el 45 por ciento eran migrantes venezolanos”, razón por la que segmentaron a la población para evaluar las características de las nacionalidades.

Por su parte, Janeth Márquez lidera la red social de la Iglesia en Venezuela, responsable de los estudios de desnutrición infantil. Dijo a Aleteia que “en una muestra de cien niños, tener 20 infantes con desnutrición aguda dice mucho”.

“Lo que tienen que decir es que son de migración pobre, pero no quiere decir que todos los migrantes en esa situación lo sean; aunque sí confirma que algo grave está pasando y que la gente está llegando con desnutrición a ese país”.

Comunidades indígenas vulnerables
El estudio colombiano detalla que de los venezolanos, una alta proporción provenía de comunidades indígenas: yukpa, 15.6 por ciento; y sirapta, 6.6 por ciento. Ambas ubicadas en Zulia, el alguna vez rico estado petrolero.

Los mayores daños también coinciden con los primeros años de los lactantes, como han registrado los reportes oficiales del plan Saman de Cáritas: de 0 a 24 meses de edad, en muchos casos con “daños irreversibles”. Además, se encontró un 14.1 por ciento de niños con edema, de los cuales 10 eran venezolanos.

“La mayor proporción de desnutrición aguda severa se encontró en niños de 6 a 24 meses”, agregó la fuente neogranadina, atribuyéndolo a que “en esa etapa, las familias no tienen los recursos para suministrar la alimentación que requieren los niños para su crecimiento y desarrollo; pues luego de la leche materna, se dificulta el aporte nutricional con alimentación complementaria, escasa en los hogares”.

“En los nortesantandereanos también se están incrementando los índices de desnutrición, asociados a la problemática social y económica de la frontera”, agregó Clavijo.

En noviembre de 2018, Cáritas explicó a través de Aleteia que “en ciertos municipios del estado Zulia se presentaba la incidencia en más del 16% de los infantes en edad comprendida de 0 a 5 años de edad. Todos los índices superaron el 10%, pero los que estaban dando más de 16% en varios estados empezaron a mantenerse estables”.

Zulia entre los más afectados
“El Zulia es de los (estados) más complicados, pero no es una tendencia de los estados venezolanos, sino de municipios que son muy vulnerables”, dijo entonces el organismo.

También abundó sobre el “aumento de casos en la Sierra de Perijá (frontera con Colombia y donde habitan más de una decena de comunidades indígenas, incluidos yukpas y barí): “Allí hay un incremento importante de paludismo (como denunció Aleteia, desde el sitio en 2017) donde hay mucha pobreza”.

El 20 de noviembre de 1989, la ONU aprobó un tratado internacional excepcionalmente ratificado: la Convención sobre los Derechos del Niño. Establece el derecho de los niños a la vida y la supervivencia; así como a gozar de un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social. En Venezuela, y también en Colombia en la frontera, esta sigue siendo una utopía pendiente.

Fuente: Aleteia

Durante la Audiencia General de este 30 de enero el Papa Francisco reveló que carga en su bolsillo un pequeño libro que es un Vía Crucis y que suele rezarlo en cualquier momento.

Durante la catequesis llevada a cabo en el Aula Pablo VI el Santo Padre se detuvo en algunas de las etapas de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Panamá 2019, entre ellas el tradicional Vía Crucis realizado el viernes.

El Papa explicó que los cientos de miles de jóvenes reunidos en Panamá llevaron “con Jesús y María el peso de la condición de tantos hermanos y hermanas sufrientes en América Central y en el mundo entero”, entre los que se encuentran muchos jóvenes víctimas de diversas formas de esclavitud y de pobreza.

Sobre el Vía Crucis realizado durante la Jornada Mundial de la Juventud, el Santo Padre dijo que es significativo “caminar con María detrás de Jesús que lleva la cruz es la escuela de la vida cristiana: allí se aprende el amor paciente, silencioso y concreto”; y confió que siempre carga en su bolsillo un pequeño Vía Crucis para rezarlo cuando tiene tiempo.

“Yo les hago una confidencia, a mí me gusta mucho hacer el Vía Crucis, porque es ir con María detrás de Jesús, y siempre lo llevo conmigo para rezarlo en cualquier momento. Un Vía Crucis de bolsillo que me lo ha regalado una persona muy apostólica en Buenos Aires y cuando tengo tiempo, lo tomo y sigo el Vía Crucis”.

Por ello, el Papa invitó a los cristianos a rezarlo también: “Hagan ustedes el Vía Crucis porque es seguir a Jesús con María en el camino de la Cruz donde Él ha dado la vida por nosotros, por nuestra redención. En el Vía Crucis se aprende el amor paciente, silencioso y concreto”, señaló.

Fuente: aciprensa

En su segundo día de visita en Panamá, el Papa Francisco tuvo un encuentro con las autoridades, el cuerpo diplomático y representantes de la sociedad, a las que llamó a mostrar a la juventud que ser un servidor público es sinónimo de honestidad y no corrupción.

El encuentro se realizó en el Palacio Bolívar, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, luego de la ceremonia de bienvenida y reunión privada con el presidente panameño Juan Carlos Varela en el Palacio Las Garzas.

Al inicio de la ceremonia el mandatario destacó el papel de la Iglesia en la historia panameña, su testimonio de atención a los más necesitados y su contribución en la educación.

Asimismo, Varela compartió con los presentes que recibió formación con los jesuitas y resaltó la exhortación apostólica Evangelii Gaudium del Papa Francisco. En este documento usted, indicó el presidente, “manifestó su petición a Dios por más políticos capaces y honestos y además se refirió a la política como una altísima vocación, siendo una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común”. “Este mensaje trasciende los confines del catolicismo”, afirmó.

Ser ejemplo para los jóvenes

Francisco, que agradeció las palabras del presidente, señaló a las autoridades que “las nuevas generaciones, desde su alegría y entusiasmo, desde su libertad, sensibilidad y capacidad crítica reclaman de los adultos, pero especialmente de todos aquellos que tienen una función de liderazgo en la vida pública, llevar una vida conforme a la dignidad y autoridad que revisten y que les ha sido confiada”.

“Es una invitación a vivir con austeridad y transparencia, en la responsabilidad concreta por los demás y por el mundo; llevar una vida que demuestre que el servicio público es sinónimo de honestidad y justicia, y antónimo de cualquier forma de corrupción”, indicó.

El Papa señaló que los jóvenes reclaman de todos, “comenzando por quienes nos llamamos cristianos”, “la osadía de construir ‘una política auténticamente humana’ que ponga a la persona en el centro como corazón de todo”.

Esto implica “crear una cultura de mayor transparencia entre los gobiernos, el sector privado y la población toda”.

En su discurso, el Papa también indicó que Panamá por su ubicación privilegiada “se vuelve un enclave estratégico no solo para la región sino para el mundo entero”. “Cada uno de ustedes ocupa un lugar especial en la construcción de la nación y está llamado a velar para que esta tierra pueda cumplir su vocación a ser tierra de convocatorias y encuentros”, señaló.

Asimismo, dijo que “es imposible pensar el futuro de una sociedad sin la participación activa –y no solo nominal– de cada uno de sus miembros, de tal modo que la dignidad se vea reconocida y garantizada en el acceso a la educación de calidad y en la promoción de trabajos dignos”.

“Ambas realidades tienen la fuerza de ayudar a reconocer y valorar la genialidad y el dinamismo creador de este pueblo y a su vez, son el mejor antídoto ante cualquier tipo de tutelaje que pretenda recortar la libertad y someta o saltee la dignidad ciudadana, especialmente la de los más pobres”, afirmó.

JMJ Panamá 2019

El Papa destacó ante las autoridades que en estos días Panamá es la sede de la Jornada Mundial de la Juventud, a la que han peregrinado jóvenes “de los cinco continentes, cargados de sueños y esperanzas”, y que “rezarán y reavivarán el deseo y su compromiso por crear un mundo más humano”.

“Así desafiarán las miopes miradas cortoplacistas que, seducidas por la resignación, la avidez, o presas del paradigma tecnocrático, creen que el único camino posible se transita en el ‘juego de la competitividad, [de la especulación] y de la ley del más fuerte donde el poderoso se come al más débil’”, afirmó.

En ese sentido, dijo que hasta el 27 de enero en que culmina la JMJ, “seremos testigos de la apertura de nuevos canales de comunicación y entendimiento, solidaridad, de creatividad y ayuda mutua”.

“Otro mundo es posible, lo sabemos y los jóvenes nos invitan a involucrarnos en su construcción para que los sueños no queden en algo efímero o etéreo, para que impulsen un pacto social en el que todos puedan tener la oportunidad de soñar un mañana: el derecho al futuro es también un derecho humano”, expresó.

Finalmente, Francisco agradeció por hacer este encuentro posible y expresó su deseo “de una renovada esperanza y alegría en el servicio al bien común”. “Que Santa María la Antigua bendiga y proteja a Panamá”, concluyó.

Culminado el encuentro con las autoridades, el Santo Padre se dirige hacia la iglesia San Francisco de Asís para reunirse con los obispos centroamericanos. Posteriormente, en horas de la tarde participará en la Ceremonia de acogida y apertura de la JMJ en el Campo Santa María la Antigua.

Fuente: aciprensa

El Papa Francisco ya está en Panamá para participar de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizará hasta el domingo 27 de enero.

El avión de Alitalia que llevó al Santo Padre, su séquito y los periodistas que lo acompañan en cada viaje internacional que realiza, aterrizó en el aeropuerto de Tocumen a las 4:15 p.m, hora local.

Al bajar del avión, el Pontífice fue recibido por el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela; acompañado de su esposa; el Nuncio Apostólico en Panamá, Mons. Mirosław Adamczyk; entre otras autoridades civiles y eclesiales.

En medio de un gran ambiente de fiesta y con el himno de la JMJ Panamá 2019 de fondo, Francisco recibió un ramo de flores entregado por tres niños vestidos con trajes típicos panameños.

Luego del recibimiento en el aeropuerto, el Santo Padre se dirigirá a la Nunciatura Apostólica donde descansará para iniciar mañana jueves 24 una serie de actividades, como el encuentro con el presidente panameño y el cuerpo diplomático.

Ese mismo día por la tarde el Papa se encontrará con los obispos centroamericanos y estará en la ceremonia de acogida a los peregrinos de la JMJ.

El viernes 25 visitará el Centro de Cumplimiento Las Garzas donde confesará a algunos menores recluidos allí y presidirá el Vía Crucis con los jóvenes por la tarde.

El sábado 26 el Santo Padre presidirá una Misa con los sacerdotes, religiosos y consagrados en la Catedral Basílica de Santa María La Antigua, almorzará con un grupo de jóvenes y presidirá la Vigilia de Oración de la JMJ.

El domingo 27, el último de su visita a Panamá, presidirá la Misa final de la JMJ y visitará el hogar Buen Samaritano.

JMJPanama

Fuente: aciprensa

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